martes, 1 de septiembre de 2015

El artista

Escribía historias que mentían por mí, es cierto, pero yo mentía por ellos casi tan bien que nadie parecía saber que toda la mierda que yo soltaba por mis labios no era nada más que mis inseguridades e indecisiones. El verdadero problema de un artista son sus propias ideas suicidas. El problema de un artista es intentar aniquilar sus disgustos con un par de palabras mal escritas. Y lo cierto es que las palabras no es sino la borrachera del artífice. Una línea, un cuadro, un trazado, un dibujo, una nota, una canción, una palabra, una frase… Todos forman parte del mismo delirio del propio autor, que quiere escapar de la realidad pero que lo único que hace es reflejarla en su propia creación.

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