martes, 1 de septiembre de 2015

Bajo otro cielo sigues siendo el mismo

Las nubes llenas de agua amenazan con llorar sobre tu cabeza destapada y mojarte hasta el alma. Tus botas pisan los espejismos de los charcos y tus ojos llorosos buscan su consuelo en el cielo, pero tu sonrisa es más visible que la rojez del blanco de tu mirar. Porque aunque lo has perdido todo... Mirar las estrellas en otra ciudad no te hacen ser una persona distinta pero si te hacen sentirte libre de ataduras y olvidar de donde vienes para empezar a ser quien eres.

No hay comentarios:

Publicar un comentario