miércoles, 2 de septiembre de 2015

Tienda de antigüedades

Me gustan las cosas viejas y echas migajas porque me recuerdan un poco a mi. En el fondo, soy una de esas cosas olvidadas  y abandonadas, que ya nadie quiere ni pone precio pero que en el fondo alguien busca para colocarla en alguna parte de su morada.
Ando algo rota, decrepita y perdida, sin saber que hacer que me haga sentir mejor, sin saber donde van a acabar estos pensamientos suicidas, sin saber si quiera si lo poco que hago tiene sentido en mi mollera.
Ando como un alma errante que cree que a desperdiciado toda su vida por no saber vivir la, preguntándome si este tipo de cosas se pueden aprender a corto plazo y no lo consigo.
¿Dónde esta la comodidad que sienten algunos al ser ellos mismos?
¿Quién soy? No lo sé, no sé como encontrarme, me he vuelto a perder o quizás es que  nunca me encontré.
Amo las cosas viejas porque me recuerdan un poco a mi. Porque muchas veces nadie sabe qué son o para que sirven pero las quieren para sí.

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