sábado, 5 de septiembre de 2015

Adiós, hasta dentro de unos años

Ves a alguien que hacía tiempo que no veías, y acto seguido te das cuenta de que todo a cambiado, de que nada es lo mismo. Ya no hay ni un resquicio de lo que ambos conocíais de ambos. Por supuesto seguís emocionándoos cuando os veis, seguís  hablando como si nada hubiese pasado. No te desagrada ese resultado, y en parte es porque en el fondo sabe que tú también has cambiado.

Cuando os despedís lo hacéis aún con la miel en la boca queriendo recuperar el tiempo perdido que nunca más se va a recuperar. Te vas con ánimos, una sonrisa, un vacío en el alma y la promesa de volverle a ver.

Y entonces pasa la duda por tu mente si pasarán otros tres o cuatro años antes de que eso pase, o esta sera la vez definitiva que hará que volváis a quedar tanto como antes aunque también fuera escaso.


No hay comentarios:

Publicar un comentario